El deporte y yo

martes, 8 de noviembre de 2011

'Scouting' sobre el KK Zagreb

Unicaja se enfrenta en la cuarta jornada de la primera fase de Euroliga al KK Zagreb. Seguramente, un desconocido para aquellos que no son demasiado apasionados del baloncesto europeo (internacional), pero no tan dulce como lo pintan. Aunque sí que parece, a priori, el candidato a quedar último del grupo. No dice lo mismo el 'roster' del equipo al menos.

Bien es verdad que el equipo croata anda titubeante en su Liga (Adriática), pues ocupa el décimo lugar de los catorce participantes con tan solo dos victorias por cuatro derrotas, pero no es menos que varios jugadores ocupan las estadísticas más favorables en cuanto a valoración, puntos, asistencias, etc., es decir, en acciones positivas dentro del terreno de juego. A continuación, os presento brevemente los cuatro jugadores más importantes de esta plantilla:

Krunoslav Simon: este croata de 1'97 nacido en Zagreb es el capitán del equipo además de su baluarte en gran parte de las facetas del equipo. Un 'dos-tres' con capacidad de sacrificio atras y capaz de mucho en ataque. Podríamos decir de él que es el jugador total de este equipo. En Euroliga 'solo' promedia 11'3 puntos  y apenas 7 de valoración, pero en la liga casera es el tercer más valorado (21 de media) y el quinto máximo anotador (16 puntos por partido). Además, es un 'cazarrebotes' en defensa y es capaz de asistir como cualquier base gracias a su capacidad para penetrar y dividir. Capaz de anotar de tres y con un buen promedio desde la línea de tiro libre. Es, sin lugar a dudas, el jugador más capaz de este KK Zagreb.

Sean May: producto americano. Se trata de un ala-pívot pesado que intercambia con asiduidad el juego en el poste, con el exterior donde también puede hacer daño. Sin más, es el tercer mejor porcentaje de tiro de tres en la Liga Adriática. En Euroliga, es el jugador más destacado en cuanto a puntos se refiere (16'5 de media) del conjunto croata. Es frágil debido a que sufre una importante cantidad de lesiones habitualmente. Tras ser elegido número 13 del draft por Charlotte Bobcats y estar fuera por problemas físicos, fichó por Sacramento donde tampoco brilló demasiado. La temporada pasada desembarcó en Europa de la mano del Fenerbahce Ulker. Si las lesiones, le respetan puede ser un jugador importante dada su buena mano y su peso en el poste.

Damir Mulaomerovic: su clase y su habilidad en el puesto de conductor del equipo están fuera de toda duda. El croata ha pasado por Panathinaikos, Real Madrid, Olympiakos, etc. Su veteranía (37 años) le otorga ese conocimiento del juego que le pueda faltar a los bases cajistas y así lo reflejan las estadísticas de su liga. Es uno de los líderes en asistencias (casi 4 por partido), aunque también en balones perdidos.

Mario Kasun: lo podrán recordar por sus dos años en el Barça (06-08). Sin duda, un pívot fuerte, con ímpetu, pero al que su conocimiento del juego y su cabeza no perdonan. Además de ser frágil mentalmente, el croata es dado a lesionarse. Architatuado, con buenos movimientos en el poste bajo y una alta capacidad anotadora, pero los problemas de falta (líder de la Liga Adriática, 4'33 p.p.) lo acosan. Una cabeza que ni Balotelli...

Ante el papel, Unicaja debiera ganar cómodamente el partido. El conjunto de Chus Mateo ha demostrado que, cuando se relaja, es capaz de dejar escapar rentas y dar confianza al equipo rival. Este KK Zagreb no pasa de los cuatro jugadores mencionados a los que se les puede añadir siendo generosos el esloveno Saso Ozbolt ('1' o '2') y la joven perla croata, Dario Saric (1994, MVP del Europeo sub16 en 2010). Aun respondiendo la primera unidad, el conjunto croata lo tendrá muy difícil pues su banquilla es de largo inferior a Unicaja donde, a menudo, cuesta distinguir entre titulares y suplentes.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Victoria en el caos

1) Victoria fruto de la capacidad de sufrimiento que lleva demostrando Unicaja. Sin obviar, por supuesto, la genialidad sobre la bocina de Berni. En honor al trabajo, al equipo y a la confianza que dan dos derrotas en lo que va de temporada.

2) El equipo malacitano administra esfuerzos con colosal sabiduría -no tan bien las rentas- y hace que en los instantes finales de partido, se pueda responder tanto en ataque como en defensa. Mérito de jugadores y cuerpo técnico (de este último en mayor medida).

3) De nuevo, a Unicaja le cuesta estar acertado en los instantes finales (Valencia, Obradoiro...). Me aventuro a optar por la cantidad de jugadores nuevos en el equipo y quizás la distinción de roles dentro de él. Sin dejar de afirmar que todos ellos provienen de equipos de menor entidad y peso que Unicaja. Lo que sí que es cierto es que a Unicaja le ocasiona demasiados problemas administrar rentas en ataque. Tanto como acertar a elegir buenas opciones de tiro (una canasta fozada de Fitch, tiro 'final' fallado de Valters, etc.) donde, de verdad, se juega el partido (exceptuando el partido ante Zalgiris. Prórroga inconmensurable).

4) Inteligente Chus Mateo. Al inicio del 2º cuarto planteando una zona 2-3 que, paradójicamente, redujo de forma notoria el acierto local en triples. Defensa que, con los brazos de Sinanovic, hace de noche a cualquier vano intento de penetración. Por lo tanto, permite una presión más firme y dura de los jugadores exteriores. Así, hasta que los de Fleming encontraron un pequeño resquicio a la espalda de los hombres grandes, es decir, sobre la línea de fondo (ejemplo: el espectacular mate de Slaughter). De esta forma, Chus decide optar por una defensa individual nuevamente, asumiendo los riesgos ante la maltrecha defensa cajista de los bloqueos y continuación (pick & roll).

5) Anarquía, caos en ambos equipos. Unicaja y Brose han nadado como peces en el agua durante gran parte del partido y han ofrecido un partido entretenido. Pocos ataques -hasta el último cuarto: tensión- de cinco contra cinco y mucha transición, la cual favorecía con asiduidad los triples de ambos equipos y descuidos en defensa por la exigencia física que conlleva este ritmo de partido (correcalles por momentos).

6) Importancia de la victoria. Unicaja ya había perdido en competición casera, lo que suponía una nueva circunstancia que asumir. El equipo se ha levantado -con sus errores y defectos- y ha sabido sufrir para acabar venciendo a un equipo correoso, acertado en su línea exterior y con un todopoderoso (por su descomunal físico) Marcus Slaughter en la zona.

Y 7) Joel Freeland. Un epíteto. Factor diferencial una vez más. Hasta el punto de sobreentender que, tarde o temprano, aparecerá. Nunca falla. Hoy, de nuevo, una angustia para el rival (18 puntos y 6 rebotes).