El deporte y yo

domingo, 30 de abril de 2017

Parate un momento: El Evangelio del dia 1 DE MAYO - LUNES – 3ª - SEMANA DE PASCUA SAN JOSE OBRERO, patrono de los trabajadores


1 DE MAYO - LUNES –
3ª - SEMANA DE PASCUA
patrono de los trabajadores
o bien -  Col. 3,14-15.23-24 – Salmo 89  – Mt. 13,54-58

Evangelio según san Juan 6, 22-29
    Después que Jesús hubo saciado a cinco mil hombres, sus discípulos lo vieron caminando sobre el lago.
    Al día siguiente, la gente que se había quedado al otro lado del lago, notó que allí no había habido más que una lancha y que Jesús no había embarcado con sus discípulos, sino que sus discípulos se habían marchado solos.
    Entre tanto, unas lanchas de Tiberíades llegaron cerca del sitio donde habían comido el pan (sobre el que el Señor pronunció la acción de gracias).
Cuando la gente vio que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, se embarcaron y fueron a Cafarnaúm en busca de Jesús. Al encontrarlo en la otra orilla del lago le preguntaron:
"Maestro, ¿cuándo has venido aquí?"
Jesús les contestó:
"Os lo aseguro: me buscáis, no porque habéis visto signos, sino porque comisteis pan hasta saciaros. Trabajad no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura, el que os dará el Hijo del Hombre, pues a este lo ha sellado el Padre, Dios”.
Ellos le preguntaron:
“¿Y qué obras tenemos que hacer para trabajar en lo que Dios quiere?"
Respondió Jesús:
"La obra que Dios quiere es esta: que creáis en el que Él ha enviado".

1.  La gente busca ansiosamente a Jesús. ¿Por qué?  Porque mediante el milagro les ha quitado el hambre.
El evangelio de Juan (no sabemos si intencionadamente o no) se refiere aquí a la primera tentación que Jesús sufrió en el desierto: convertir las piedras en pan (Mt 4, 3), es decir, utilizar el milagro para quitar el hambre del mundo, para crear riqueza, abundancia, crecimiento económico, prosperidad.
Pero, sorprendentemente, Jesús vivió aquello como una tentación satánica a la que resistió y venció. ¿Por qué?

2.  Porque, como dice Fedor Dostoyevsky, en el discurso de "El Gran Inquisidor" (Hermanos Karamazov, I. V, c. 5), las tres cosas que más ansía el hombre son el "milagro", el "misterio" y la "autoridad". Y el hombre se somete gustoso a esas tres cosas, con tal de escapar al tormento más espantoso para el ser humano: la libertad.
Por eso el Inquisidor, en nombre de la Iglesia, le dice a Jesús: "No existe ninguna ciencia que les dé pan mientras permanezcan libres; por eso acabarán por poner su libertad a nuestros pies diciendo:  "Hacednos vuestros esclavos, pero dadnos de comer". 
Habrán comprendido al fin que la libertad no se puede conciliar con el pan de la tierra, porque jamás sabrán repartírselo".

3.  Se comprende la hondura de lo que Jesús le echó en cara a la gente en Cafarnaúm: "me buscáis... porque comisteis pan hasta saciaros" (Jn 6, 26).
Los hombres queremos el "milagro" del pan, es decir, el "milagro económico" que sacie nuestras apetencias de bienestar. Aunque se consiga a costa de que nos hagan esclavos y nos priven de la libertad.
La fe, que propone Jesús (Jn 6, 28), es la conquista de la libertad. Ahora mismo en Europa, cuando estamos saliendo de la crisis económica, nos ponemos contentos porque estamos recuperando el pan y el bienestar.
Pero, - ¿tenemos más libertad? - ¿Somos real-mente libres?
Creemos que lo somos. Pero realmente ahora es cuando vivimos más sometidos que nunca, más controlados. La informática y todas las tecnologías nos obligan a pensar, desear y hacer lo que al sistema le interesa que seamos y hagamos. Y lo más grave del asunto es que no somos conscientes, ni nos damos cuenta, de que ahora es cuando vivimos más sumisos que jamás
se vivió. VIVIMOS EN TODO COMO  INTERESA  AL SISTEMA  QUE VIVAMOS,  NO COMO      TENDRÍAMOS QUE VIVIR.

SAN JOSE OBRERO,
patrono de los trabajadores

El 1 de mayo la Iglesia celebra la Fiesta de San José Obrero, patrono de los trabajadores, fecha que coincide con el Día Mundial de Trabajo. Esta celebración litúrgica fue instituida en 1955 por el Siervo de Dios, Papa Pío XII, ante un grupo de obreros reunidos en la Plaza de San Pedro en el Vaticano.
El Santo Padre pidió en esa oportunidad que “el humilde obrero de Nazaret, además de encarnar delante de Dios y de la Iglesia la dignidad del obrero manual, sea también el próvido guardián de vosotros y de vuestras familias”.
Pío XII quiso que el Santo Custodio de la Sagrada Familia, “sea para todos los obreros del mundo, especial protector ante Dios, y escudo para tutela y defensa en las penalidades y en los riesgos del trabajo”.
Por su parte, San Juan Pablo II en su encíclica a los trabajadores “Laborem exercens” destacó que “mediante el trabajo el hombre no sólo transforma la naturaleza adaptándola a las propias necesidades, sino que se realiza a sí mismo como hombre, es más, en un cierto sentido ‘se hace más hombre’”.
Posteriormente, en el Jubileo de los Trabajadores en el 2000, el Papa de la Familia dijo: “Queridos trabajadores, empresarios, cooperadores, agentes financieros y comerciantes, unid vuestros brazos, vuestra mente y vuestro corazón para contribuir a construir una sociedad que respete al hombre y su trabajo”.
“El hombre vale más por lo que es que por lo que tiene. Cuanto se realiza al servicio de una justicia mayor, de una fraternidad más vasta y de un orden más humano en las relaciones sociales, cuenta más que cualquier tipo de progreso en el campo técnico”, añadió”.

Oración a San José obrero
Nos dirigimos a ti, Oh bendito San José, nuestro protector en la tierra, como quien conoce el valor del trabajo y la respuesta a nuestro llamado. A través de tu Santa Esposa, la Inmaculada Virgen Madre de Dios, y sabiendo el amor paternal que tuviste a nuestro Señor Jesús, te pedimos nos asistas en nuestras necesidades y fortalezcas en nuestros trabajos.
Por la promesa de realizar dignamente nuestras tareas diarias, líbranos de caer en el pecado, de la avaricia, de un corazón corrupto. Se tú el solícito guardián de nuestro trabajo, nuestro defensor y fortaleza contra la injusticia y el error.
Seguimos tu ejemplo y buscamos tu auxilio. Socórrenos en todos nuestros esfuerzos, para así poder obtener contigo el descanso eterno en el Cielo. Amén.


miércoles, 2 de diciembre de 2015

párate un momento: evangelio del día 3 de Noviembre - JUEVES – 1ª Semana de Adviento SAN FRANCISCO JAVIER, presbítero.



3 de Noviembre  - JUEVES –
1ª Semana de Adviento
SAN FRANCISCO JAVIER, presbítero.

Evangelio: Mt 7, 21. 24-27

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: “No todo el que me dice: “¡Señor, Señor!” entrará en el Reino de los Cielos, sino el que cumple la voluntad de mi Padre que está en el cielo. El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica se parece a aquel hombre prudente que edificó su casa sobre roca. Cayó la lluvia, se salieron los ríos, soplaron los vientos y descargaron sobre la casa; pero no se hundió, porque estaba cimentada sobre roca. El que escucha estas palabras mías y no las pone en práctica se parece a aquel hombre necio que edificó su casa sobre arena. Cayó la lluvia1 se salieron los ríos, soplaron los vientos y rompieron contra la casa, y se hundió totalmente”.

1.   Según el evangelio de Mateo, estas palabras de Jesús son la conclusión final del sermón del monte. O sea, así terminó el discurso (quizá) más importante de Jesús.  Ahora bien, el eje de este texto está en la expresión “poner en práctica” (Mt 7, 24) o, por el contrario, “no poner en práctica” (Mt 7, 26). 0 sea, lo decisivo, para Jesús, no es “lo que se cree”, sino “lo que se hace”. En otras palabras, lo que más interesa no es la fe, sino la ética.

2.   La supremacía de la conducta sobre las creencias suele resultar intolerable o, al menos, parece escandalosa, sospechosa o peligrosa para no pocos teólogos, hombres de Iglesia y personas piadosas. Y no faltan quienes preguntan indignados: “Pero, ¿es que vamos a reducir el cristianismo a una ética? A lo que habría que responder: “Entonces, ¿a qué lo reducimos? ¿A la observancia de unos rituales y a la fidelidad a unas devociones? Si la fe se entiende y se vive como mera “afirmación de unas verdades” y no como “memoria peligrosa y subversiva” (J. B. Metz) que cuestiona y rechaza un sistema de vida
y de sociedad plagado de injusticias y de corrupción, ¿para qué nos sirve la fe a quienes vivimos en un mundo de sufrimientos y humillaciones que aplastan a los débiles?
3.   En los evangelios hay dos palabras clave: 1) En los sinópticos, el término “karpos” = “fruto”. “Por sus frutos los conoceréis” (Mt 7, 16). Como el árbol que no da fruto. Hay que cortarlo, había dicho Juan Bautista (Mt 3, 10). Esto es poner la conducta como señal que identifica al que acepta o rechaza a Jesús. 2) En el IV evangelio, el término “erga” = “obras”. “Si no creéis en mí, creed en mis obras” (Jn. 10, 37-38). Los “frutos” y las “obras” indican lo que vamos haciendo por la vida. Teniendo muy presente que, tanto los “frutos” como las “obras”, se refieren siempre a conductas y hechos en favor y en bien de otras personas. Nunca se refiere el Evangelio, al utilizar esos términos, a observancias sagradas o devociones piadosas. Lo que cambia el mundo no son los rituales, sino las conductas.

     SAN FRANCISCO JAVIER, presbítero.

 (Francisco de Jasso y Azpilicueta; Castillo de Javier, Navarra, 1506 - Isla de Sancián, China, 1552) Misionero español. Mientras estudiaba filosofía y teología en París conoció a Ignacio de Loyola, quien le reclutó para su proyecto de fundar una nueva orden: Francisco hizo sus primeros votos en París (1534), se ordenó sacerdote en Venecia (1537) y participó en la fundación de la Compañía de Jesús en Roma (1539). Desde entonces se consagró a la actividad misionera: en 1541 fue enviado a la India como legado pontificio, con la misión de evangelizar las tierras situadas al este del cabo de Buena Esperanza, respondiendo a una petición de Juan III de Portugal. Instalado en 1542 en Goa (capital de la India portuguesa), desplegó una intensa actividad cuidando enfermos, visitando presos, predicando el cristianismo, convirtiendo nativos, negociando con las autoridades locales y defendiendo la justicia frente a los abusos de los colonos. Su apostolado se extendió por el sur de la India, Ceilán, Malaca, las Islas Molucas y Japón. Cuando se disponía a entrar en China para continuar su labor, murió de pulmonía a las puertas de Cantón. Fue canonizado en 1622 y declarado patrono de las misiones de la Iglesia católica.
Francisco de Jasso era el hijo menor de Juan de Jasso y Atondo, presidente del Real Consejo de Navarra, y de María de Azpilicueta y Aznárez, titular del señorío de Javier, defensores de la causa de Juan de Albret frente a Fernando el Católico en la guerra que determinó la anexión de Navarra a la Corona de Castilla (1512-1515). Tras la muerte de su padre (1515) y la demolición de las torres y murallas del castillo de Javier por orden del Cardenal Cisneros (1516) como consecuencia del apoyo prestado por sus hermanos Juan y Miguel a la sublevación en favor del rey navarro destronado, Francisco Javier se orientó hacia la carrera eclesiástica y el cultivo de las humanidades, que estudió en Leyre y Pamplona.
En 1525, probablemente ya adquirida la tonsura, se trasladó a París para completar su formación; ingresó como interno en el Colegio de Santa Bárbara, donde trabó amistad con Pedro Fabro e Ignacio de Loyola. En 1530 se graduó como maestro en artes y pasó a ejercer la enseñanza de la filosofía con el cargo de catedrático regente en el Colegio Dormans-Beauvais, a la vez que cursaba estudios de teología. Con el propósito de adquirir prebendas eclesiásticas, solicitó en 1531 del cabildo de Pamplona la concesión de una canonjía, alegando su condición de clérigo navarro y su titulación en artes.
Sin embargo, su relación con Ignacio de Loyola, quien pretendía atraerle para el proyecto de fundación de una nueva orden religiosa, así como su desagrado por el ambiente universitario y la impresión que le causó la muerte de su madre y de su hermana, acaecida por aquellas fechas, determinaron a Francisco Javier a abandonar sus pretensiones de promoción dentro del estamento eclesiástico. Junto con Ignacio de Loyola y otros cinco compañeros, reunidos en la capilla parisina de Montmartre, el 15 de agosto de 1534 hizo votos de castidad y pobreza, de vida consagrada al apostolado y de peregrinar a Tierra Santa, o bien, en el caso de que esto último no fuese posible, de ponerse a disposición del papa.
En 1537 se trasladó a Venecia, donde se reunió con sus compañeros con el objeto de viajar a Roma para obtener la bendición papal antes de iniciar su peregrinación; durante su estancia en Venecia recibió noticia de la concesión de la canonjía solicitada, a la que renunció, y del inicio de la guerra entre Constantinopla y Venecia, lo que significaba el retraso indefinido del viaje a Tierra Santa. Ordenado sacerdote el 24 de junio de ese año, se dedicó a la predicación en Bolonia hasta su marcha a Roma (1538), donde Francisco Javier y sus compañeros se entrevistaron con Paulo III y abandonaron definitivamente sus propósitos de peregrinación.
Durante su estancia en la Santa Sede gestionaron la fundación de una nueva orden religiosa, la Compañía de Jesús, a la que el Papa concedió su aprobación verbal en septiembre de 1539. Ese año Ignacio de Loyola tuvo noticia de que Juan III de Portugal solicitaba misioneros que marchasen a evangelizar sus posesiones en las Indias Orientales y encomendó la tarea a Francisco Javier, quien en marzo de 1540 partió a la corte portuguesa para organizar la expedición, con el título de legado pontificio para todas las tierras situadas al este del Cabo de Buena Esperanza.
Iniciado el viaje en abril de 1541, arribó a Goa, capital de las posesiones portuguesas en la India, trece meses después. Ejerció en esta ciudad una activa labor evangelizadora, especialmente a partir de la fundación del colegio-seminario de Santa Fe para sacerdotes nativos, y de dedicación a los enfermos y presos. En septiembre de 1542 organizó una expedición misionera a la costa de Pesquería, en el sureste de la India, para predicar la doctrina cristiana entre los poblados parabas; estableció una comunidad cristiana y la dotó de un catecismo en lengua indígena. Tras ello inició la evangelización de Travancor y Ceilán (1544), Madras y Malaca (1545) y las Islas Molucas (1546-1547). Francisco Javier administró el bautismo a miles de nativos, superó la oposición de los brahmanes y estableció una asidua correspondencia con los miembros de la Compañía de Jesús en Roma, cuyas noticias, a las que se unió su fama de taumaturgo, dieron origen a numerosas vocaciones misioneras entre sus compañeros.
Tras una nueva estancia en la India y en Malaca, dedicada a reorganizar las misiones establecidas y a proveerlas de unas normas de funcionamiento, marchó a evangelizar a Japón, adonde llegó en 1549; predicó durante dos años en Kagoshima, Hirado, Yamaguchi y Bungo, estableciendo favorables contactos para su labor con los daymios o gobernadores feudales japoneses, aunque la oposición de los monjes budistas dificultó enormemente su actividad. Ante las escasas conversiones logradas en Japón, se persuadió de que para obtener éxito en su empresa era necesario evangelizar previamente China, puesto que consideraba que los japoneses habían asimilado la cultura de este imperio y que, por tanto, el ejemplo de la cristianización en China ejercería una influencia decisiva sobre Japón.
Reclamado por las comunidades misioneras de la India, regresó a Goa en 1551, donde inició los trámites necesarios para organizar su pretendido viaje a China, dificultados por la prohibición existente en este imperio sobre la entrada de extranjeros en su territorio. Tras su nombramiento como provincial de la India, que había sido constituida como provincia jesuítica independiente de Portugal, partió rumbo a China con una embajada portuguesa en abril de 1552, pero tuvo que detenerse en Malaca, donde permaneció dos meses intentando vencer la resistencia que el gobernador Álvaro de Ataide opuso al proyecto.
Finalmente reemprendió el viaje hasta llegar a la isla de Sancián, donde le sobrevino la muerte antes de que llegara el junco chino que debía transportarlo a Cantón. Sus restos fueron trasladados a Goa en 1554, donde su culto se extendió rápidamente. A comienzos del siglo XVII se inició el proceso de su beatificación, proclamada por Paulo V el 25 de octubre de 1619; nombrado patrón de Navarra en 1621, el 12 de marzo del año siguiente fue canonizado por Gregorio XV, juntamente con Teresa de Jesús e Ignacio de Loyola. Pío X le declaró patrono de la Sagrada Congregación de Propaganda Fide en 1904, y Pío XI patrón de todas las misiones en 1927. Su fiesta se celebra el 3 de diciembre.


domingo, 1 de abril de 2012

Estatismo y posesión

Partamos de una premisa base, inicial: Pellegrini utiliza sus revulsivos desde inicio. Seba es el recurso de intensidad que le gusta a Pellegrini. Da vitalidad, presión, pero no desborda (todo lo que debiera a partir de su posición inicial, la de extremo) y no golea; Cazorla es el recurso posicional. Habitualmente, cuando el partido se tuerce, baja de la línea de tres que escolta a Rondón al centro del campo. En realidad, deja en las tareas de destrucción a Toulalan (momentáneamente Demichelis) y, con el rival, siempre más o menos replegado, traslada al balón hacia 3/4 de campo contrario. Ejerce de un mediapunta más con unos metros de retraso.

Con un Betis bien armado atrás, que comenzó con un doble pivote para acabar con cinco terratenientes en la línea medular con el fin de achicar todos los espacios posibles, el fútbol no fluyó. Cazorla estuvo lejos del balón, lejos de la construcción (por falta de asimilación del oficio) y lejos de los trequartistas, donde comienza a ser decisivo. Seba y Eliseu son lo que son: puñales por banda, luchadores de armadura, pero no más. Y el Málaga necesita invención. Cierto es que el Betis no ha llegado, que el Málaga, a partir de una posesión intrascendente y horizontal, dominó el partido, pero nada hacía presagiar que el partido pudiese cambiar.

Los cambios no aportaron nada nuevo. Duda, que acabó haciendo una buena segunda parte, entró por un errático Eliseu. Hombre por hombre, pero fallaba el sistema, no el jugador (que también). Van Nistelrooy ocupó el puesto de Seba. Correcto. Más remate, más gol. El último fue Buonanotte por Monreal. Hasta entonces, el Málaga se enfrentaba 2 x 2 ó 2 x 3 al Betis en el sector izquierdo. Con la salida del argentino podrían ser 3 x 2 ó 3 x 3. Con Demichelis, Mathijsen y Weligton y el Betis sin intentar contragolpear parecía indicado que fuera uno de los centrales. Cualquiera. Podríamos suponer que el holandés por su menor velocidad que el resto, pero fue el lateral y el Málaga, que insistió por este sector se encontró con una enorme superioridad posicional del Betis. Menos presencia. Infranqueable Betis.

No coincidieron tres pases felices, a pesar de que en los primeros compases el Betis, con dos desubicados Beñat y Cañas, lo permitió. Isco se ofreció, participó. Pero no encontró asociación (¡salvo con Gámez!) y se difuminó a la par que Mel rectificó el centro del campo. Cazorla estuvo lejos del balón, desubicado. Y Rondón solo estuvo en el área para rematar. Y no marcó. No ayudó con desmarques de apoyo, no ofreció balón de cara y el Málaga, recientemente, había disfrutado de ello.

Un Málaga estático, parado, que dominó sin verticalidad, sin alegría. Con algunos minutos de bonanza que no se tradujeron en goles. La sensación de posesión hace que parezca un accidente. Posesiones insignificantes traducidas en sesiones de estatismo.


Foto: Getty Images

jueves, 19 de enero de 2012

La misma copla

1) El Madrid de hoy fue el mismo. El mismo que siempre se enfrenta al Barcelona. El que, acongojado, guarda la ropa para dispararse al contraataque. El que sufre pesadillas porque, como hoy, a pesar de marchar por delante, golpear a la contra, defender por acumulación y fe y dosificar con balón el esfuerzo de la presión, empieza a angustiarse creyéndose incapaz. Hasta el punto de que su faro, el terrateniente del medio campo Xabi Alonso fuera insuficiente para distinguir intensidad de guerra, carácter de agresividad.

2) Mourinho plantea un once extraño, con dudas sobre el césped. Sobre todo, la posición del malhumorado Pepe. El resultado del batiburrillo de gladiadores queda así: Altintop, Carvalho, Ramos y Coentrão. Pepe por delante de ellos, custodiado por Lass a su izquierda y Xabi a su derecha. Esto último es la esencia de la renuncia al balón. Xabi como escolta en lugar de escoltado.

3) El Barça con lo de siempre. Perenne en el dominio del balón, feliz con él hasta el 60% del campo contrario, donde aguarda una muralla. Mourinho mandó replegar a Cristiano y Coentrão andaba al centro. Messi, incrustado entre Lass y los centrales, apagado y desubicado. Cesc no estaba. Esta vez la anarquía no era la píldora. Así, en una pérdida dada por intrascendentes pases horizontales sin peligro por la acumulación de hombres, surge un galope, una fuerza y un fallo, Pinto, que no es Valdés. 0-1. El primer golpe lo dio el Madrid, inexpugnable en campo propio, martillo en el contrario.

4) El dominio incesante continuó. Piqué conducía porque sus amigos estaban bien tapados. Así, hasta génerar aquello del 'hombre libre'. Conducir hasta atraer a un contrario, de esta forma, un compañero ya tiene que quedar libre de marca. El Barça comienza a generar, el campo sigue siendo estrecho, el Madrid fiable y el físico acompaña. Así acaba la primera parte.

5) "El modo de dar una vez en el clavo es dar cien veces en la herradura", Miguel de Unamuno. Eso pensó el Barça. ¿Para qué cambiar algo que siempre ha ido bien? Se golpeó varias veces contra la muralla. Y pensó. Trató de abrir el campo, desordenó al Madrid, Alexis agitaba cayendo a una y otra banda. El Madrid comenzaba a deshacerse. Poco a poco, madurando, cocinando a fuego lento. Y 1-1, siesta incluida de Pepe. 

6) Hay un momento justo. Lass sale, entra Callejón. Mourinho prescinde de su pulmón, de la entrega y de la superioridad en la parte izquierda, donde deambulan Messi y Alves. El Barça, con un destructor menos enfrente acaricia el balón, empieza a encontrar huecos EN EL CENTRO. Y llega el 1-2. El paradigma del Barça sintetizado en una jugada. El delantero se descuelga lejos del área, levanta la cabeza y se desmarca el lateral izquierdo, otras veces central, para sorprender. 

7) Todo es felicidad para el Barça en este momento. El trabajo, la creencia, la fe en un estilo que le ha dado todo ha tenido premio. El Madrid, reflejado en una exasperación creciente. Pepe montó en cólera y decidió sacudir a rivales como sacos de boxeo; Carvalho, falto de ritmo, necesitaba oxígeno. No había. Se sumó a la desesperación. E insisto: Xabi, el lazo entre los dos estilos. Hoy no casó con ninguno. No es feliz al contragolpe, no es feliz en esa función de escolta del destructor. El Madrid no sonrió.

8) Muñiz dio fin al partido. La batalla terminó como siempre, con la misma copla. El Madrid empequeñecido, infiel a sus creencias, ni tan siquiera vértigo sino precipitación e intensidad que derivó en agresividad. El Barça, confiado en su estilo, sabedores de lo que quieren hacer y, sobre todo, practicando lo que saben.

Y 9) Busquets. El primero que crea, el que acaba destruyendo. En su sitio, desapercibido, brillante en su tarea. Ya lo dijo Del Bosque: "Si fuera un jugador sería Busquets". El indispensable Busquets que dice L'Equipe.



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domingo, 11 de diciembre de 2011

Psicología, precisión y posición

1) Ganó el estilo. El Barça sobrellevó como pudo la intranquilidad de los pies de Valdés hoy. Se repuso al gol, quiso el balón y triunfó finalmente en una majestuosa forma de ocupar los espacios. Tanto en largo, como en corto. Por dentro, con Iniesta (sobrehumano) y por fuera con Alexis (incisivo y enchufado) y Alves (reflejo del tercer gol).

2) El tapón en la izquierda. Alves colocado como lateral, valga la moda del 'falso' para el lateral también. Defendiendo en línea de cuatro, y atacando con Alves como extremo. Pegado a la cal y generando superioridad en todas las líneas, obligando a Cristiano a bajar en exceso y, sobre todo, exigiendo a Marcelo un rigor defensivo que le impedía al Madrid esa brillante salida que le otorga el brasileño desde su banda.

3) Primera mitad: el Madrid atasca e impide la generación de juego 'culé'. La retaguardia adelantada, con Ramos mandando, se imponía y Lass como una segadora incansable barría aquello que circulaba a su alrededor. El torbellino físico que impuso la efervescencia de Di María contagió al Barça. Imprecisiones, idas y vueltas. Les costó encontrar la pausa, a Xavi a Iniesta. Sin quererlo, el Barça renunciaba a su estilo. Al sello 'guardiolano' y se instauraba el vértigo. Inconvenientes. Eso sí, Alexis, el más voluntarioso, consiguió el balsámico empate y tranquiliza.

4) En la final del primer tiempo, se vislumbraron las posibilidades del Madrid: para descansar, tocamos. A pesar de cierta horizontalidad, hizo correr detrás del balón al Barça y dinamitaban a partir de los tres cuartos de campo, el Madrid se encontraba seguro. Un paso al frente. Xabi se encontraba. El 'quarterback' toca el balón, domina el 'tempo' y edifica un Madrid ordenado para que cerca de Valdés agite y dinamite el juego.

5) Los espacios. Xavi toca, manda, distribuye. La presión del Madrid impide que Piqué y Puyol hagan una salida absolutamente limpia. Cuesta generar aquello del hombre libre. El físico de Lass, Özil y Di María ocupa más de un jugador blaugrana. No dura demasiado el fuelle en la segunda parte. Xavi mata con la ayuda de Marcelo. Palo psicológico. A partir de aquí, no hay color.

6) 2-1. El que más se mostraba. No temía. Iniesta comenzó su exhibición. Escorado en una banda, pausando, cambiando el ritmo. Sabe qué hay que hacer en cada momento. Espectacular en la interpretación del partido. Coentrão, extrañado, en la derecha, sentía que le venía un huracán. De perfil, de cara, de espaldas, Andrés dominó el partido. Omnipresente. Defendió, construyó y dinamitó en punta.

7) La psicología, tan importante en los equipos de Mourinho falló. Cesc se asociaba, Alexis no renunciaba y Messi originaba la atención de dos, tres e, incluso, cuatro jugadores blancos. Lass barría aquello que podía, Xabi, incómodo defendiendo de cara, el Madrid desarbolado.

8) El ejemplo: 1-3. El Barça genera superioridad en la banda. Alves saca un centro con la atención de Ramos y Pepe puesta en dos rematadores. Por detrás, en velocidad y sorprendiendo aparece Cesc, el delantero mentiroso. Se escurre a tocar, abre y mata al Madrid. Sin realizar un partido soberbio, ha sido determinante. El 1-3 obligaba al Madrid a lanzarse, la táctica en el olvido y el Madrid repitió viejos errores. Atacar con 4 (y Khedira), defender con 5 (y Khedira).

9) La precisión. Una (la) virtud. El Barça detalla, toca corto, elabora, fluye. Todo esto a ritmo, a gran ritmo. Hoy, por momentos, con menos pausa. Menos Xavi y Busquets. Más Iniesta (camaleónico), Alexis y Messi.

10) Ramos y Di María. Soberbios. Generosos.

11) Messi. El mejor.

Y 12) La diferencia: Andrés Iniesta. Por suerte (o por desgracia), juega en el Barça. Se salta los listones a sabiendas de su calidad. Amén.

PD1: Cristiano. Noqueado por la situación, sin demasiados espacios para exhibirse. Egoísta. Le cuesta controlar sus emociones.

PD2: Coincido con Rossell: "Hemos dado un baño". Por supuesto, el Barça ha jugado mejor. Nunca ha renunciado a su estilo a pesar de los matices que el Madrid ha exigido hacer, en distintos periodos, a los de Pep. Impuso las tres 'pés' del titular y llevó el partido a su terreno; Coincido con Mourinho: "Han ganado por suerte". Efecto psicológico de los goles. 1-1 y 1-2. El tercero de Cesc ha sido obra de una majestuosa superioridad merced a lo anterior. Distintas visiones. Verdades iguales.


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lunes, 5 de diciembre de 2011

Guerreros, síntomas y haraquiris

La realidad es cruel. Sin duda. Pasa que cuando luchas con guerreros, a veces te cortan la cabeza. No digo más cuando le sirves tu cabeza a la realidad. Serás guillotinado. Así, una vez tras otra.

Hoy, el Málaga se ha empecinado en dar síntomas de debilidad constante en defensa. Desde el primer minuto, hasta el gol de Ifrán que golpeara al Málaga de bruces con la despiadada realidad. Y, ojo, desde el delantero, que es el primero en defender, hasta, los propios zagueros malaguistas. Sería injusto obviar que, durante gran parte del partido, el Málaga maniató los conatos de ataque realistas con posesiones por momentos intrascedentes, pero al fin y al cabo, conseguiéndolo.

Toda la atención merece un punto indiscutible de inflexión en el partido: Pellegrini introduce en el campo a Apoño. Sale del campo Cazorla. Duda se vuelca a la izquierda e Isco cambia de banda. Hasta aquí, una decisión cabal si no fuera por las órdenes intrínsecas al cambio que transmitió Pellegrini con la permuta. El Málaga malentendió el cambalache de jugadores, dio un paso atras, o dos, y cual equipo pequeño concedió a la Real y a Montanier el terreno que necesitaba para lanzar balones, globos hacia el área de Willy. Por cierto, el cancerbero, impecable una vez más. Tergiversó términos: aplicación defensiva y pragmatismo por repliegue más patadón.

El equipo vasco, sin demasiada fe, adquirió confianza y escudriñó como el Málaga achicaba balones de las inmediaciones de su área. Para solventar los problemas y salir a la contra (ironía, si son tan amables), el técnico chileno, con Buonanotte y Juanmi en el banquillo, cambia a Rondón por Van Nistelrooy, hasta entonces en el banquillo. El holandés no ha husmeado el balón en las cercanías del área de Bravo en lo que anduvo en el campo. Y, para aumentar y afilar los dientes y el cuchillo realista, Pellegrini da entrada a Camacho (con Weligton en el banquillo) por Sergio Sánchez que, correcto una vez más, había tenido problemas físicos en un gemelo.

El síntoma: de los 'singulares' cambios, la Real olió sangre, encontró fisuras, vías de agua, boquetes y, tras un balón dividido que, con absoluta pasividad, no barre nadie del área, Carlos Vela se inventa una chilena para empatar el encuentro en el 88'. Lo peor estaba por llegar. En otra jugada con la Real volcada pero, paradógicamente, el Málaga defendiendo con poco y menos y con Demichelis y Camacho paseando por el pasto donostiarra, Ifrán bate hábilmente a Willy que, junto con Isco y quizás Sebas podría ser lo más notorio del Málaga en esta fría y cruel tarde otoñal.

Las caras eran un poema. Poema mezquino que, por cierto, ha escrito con dudoso honor la defensa del Málaga. Sin ánimo de demonizar, dramatizar ni desorbitar el correcto partido del Málaga hoy, los irrebatibles fallos de concentración, atención y esmero han desmerecido cualquiera de las buenas intenciones expuestas por la plantilla.

A pesar del haraquiri malaguista, ya lo dijo un viejo sabio: No importa cuantas veces caigas, lo importante es levantarse una vez más.

martes, 8 de noviembre de 2011

'Scouting' sobre el KK Zagreb

Unicaja se enfrenta en la cuarta jornada de la primera fase de Euroliga al KK Zagreb. Seguramente, un desconocido para aquellos que no son demasiado apasionados del baloncesto europeo (internacional), pero no tan dulce como lo pintan. Aunque sí que parece, a priori, el candidato a quedar último del grupo. No dice lo mismo el 'roster' del equipo al menos.

Bien es verdad que el equipo croata anda titubeante en su Liga (Adriática), pues ocupa el décimo lugar de los catorce participantes con tan solo dos victorias por cuatro derrotas, pero no es menos que varios jugadores ocupan las estadísticas más favorables en cuanto a valoración, puntos, asistencias, etc., es decir, en acciones positivas dentro del terreno de juego. A continuación, os presento brevemente los cuatro jugadores más importantes de esta plantilla:

Krunoslav Simon: este croata de 1'97 nacido en Zagreb es el capitán del equipo además de su baluarte en gran parte de las facetas del equipo. Un 'dos-tres' con capacidad de sacrificio atras y capaz de mucho en ataque. Podríamos decir de él que es el jugador total de este equipo. En Euroliga 'solo' promedia 11'3 puntos  y apenas 7 de valoración, pero en la liga casera es el tercer más valorado (21 de media) y el quinto máximo anotador (16 puntos por partido). Además, es un 'cazarrebotes' en defensa y es capaz de asistir como cualquier base gracias a su capacidad para penetrar y dividir. Capaz de anotar de tres y con un buen promedio desde la línea de tiro libre. Es, sin lugar a dudas, el jugador más capaz de este KK Zagreb.

Sean May: producto americano. Se trata de un ala-pívot pesado que intercambia con asiduidad el juego en el poste, con el exterior donde también puede hacer daño. Sin más, es el tercer mejor porcentaje de tiro de tres en la Liga Adriática. En Euroliga, es el jugador más destacado en cuanto a puntos se refiere (16'5 de media) del conjunto croata. Es frágil debido a que sufre una importante cantidad de lesiones habitualmente. Tras ser elegido número 13 del draft por Charlotte Bobcats y estar fuera por problemas físicos, fichó por Sacramento donde tampoco brilló demasiado. La temporada pasada desembarcó en Europa de la mano del Fenerbahce Ulker. Si las lesiones, le respetan puede ser un jugador importante dada su buena mano y su peso en el poste.

Damir Mulaomerovic: su clase y su habilidad en el puesto de conductor del equipo están fuera de toda duda. El croata ha pasado por Panathinaikos, Real Madrid, Olympiakos, etc. Su veteranía (37 años) le otorga ese conocimiento del juego que le pueda faltar a los bases cajistas y así lo reflejan las estadísticas de su liga. Es uno de los líderes en asistencias (casi 4 por partido), aunque también en balones perdidos.

Mario Kasun: lo podrán recordar por sus dos años en el Barça (06-08). Sin duda, un pívot fuerte, con ímpetu, pero al que su conocimiento del juego y su cabeza no perdonan. Además de ser frágil mentalmente, el croata es dado a lesionarse. Architatuado, con buenos movimientos en el poste bajo y una alta capacidad anotadora, pero los problemas de falta (líder de la Liga Adriática, 4'33 p.p.) lo acosan. Una cabeza que ni Balotelli...

Ante el papel, Unicaja debiera ganar cómodamente el partido. El conjunto de Chus Mateo ha demostrado que, cuando se relaja, es capaz de dejar escapar rentas y dar confianza al equipo rival. Este KK Zagreb no pasa de los cuatro jugadores mencionados a los que se les puede añadir siendo generosos el esloveno Saso Ozbolt ('1' o '2') y la joven perla croata, Dario Saric (1994, MVP del Europeo sub16 en 2010). Aun respondiendo la primera unidad, el conjunto croata lo tendrá muy difícil pues su banquilla es de largo inferior a Unicaja donde, a menudo, cuesta distinguir entre titulares y suplentes.