El deporte y yo

jueves, 27 de octubre de 2011

Nada sin esfuerzo

Van diez jornadas y el Málaga no ha dado síntomas de arranque. El motor, no podemos decir que haya gripado, pero sí que está costando más de lo debido y esperado, arrancarlo. De hecho, alguno que otro dice que el conjunto de Pellegrini, carece de motor alguno. Entendiendo como motor, al organizador del equipo.

El Málaga demostró en el Ciudad de Valencia y en Vallecas ser un equipo falto de PROFESIONALIDAD. Por supuesto, salvando casos individuales (Willy, Toulalan y... Poco más). No es verosímil que tras sesenta millones de euros de inversión y una ciudad volcada, un equipo de once consagrados -uno más que otros- jugadores salte al terreno de juego con una carencia absoluta de humildad, de solidaridad, de amor por el compañero. Nadie le pide (yo al menos no) al señor Pellegrini que su equipo juegue como el Barça, pero sí se le puede pedir desde Willy hasta Juanmi, Recio o Portillo -incluyendo al chileno- que partido tras partido mueran en el verde. Entonces, podremos pensar que al Málaga le falta calidad, que no entienden de táctica, y muchas otras historias. Lo que queda claro, es que sin esfuerzo, sin compromiso no hay victorias. Ni tan siquiera sensaciones.

El Málaga debe olvidar el partido contra el Granada cuanto antes. Recordar que ante el Mallorca se ganó como se ganó y que fue el árbitro el que espoleó a los jugadores en esos gloriosos quince minutos ante el Getafe culminados en la plástica chilena de Baptista. En ningún momento el Málaga ha dado muestras de lo que, se sobreentiende, quiere Pellegrini del equipo. Juego asociativo, pocos toques y en cortas distancias, desdoblamiento de los laterales, etc. Por su puesto, nada de esto llegará sin esfuerzo. Contra el Rayo (y otros), había momentos en los que existían 20 metros o más entre Toulalan y Duda o Cazorla y la línea de tres medias puntas. Es inconcebible pensar tal cosa en equipos que apuestan por este fútbol. El Athletic de Bielsa -buen ejemplo, por cierto-, el Barça, el Madrid e, incluso, un desafortunado Villarreal que no se encuentra, pero que nunca renuncia a juntar líneas y a tocar (o, al menos, intentarlo).

Vallecas debe ser un punto de inflexión para cada componente del conjunto malaguista. Debe ser un antes y un después. Peor imagen es complicado ofrecer. Un jugador que se auto expulsa, fallos gravísimos de concentración a balón parado, nula presión al contrincante... Un desastre para olvidar y del que aprender. Y mucho. Solo cabe pensar en el Español. Pensar en dar hasta el último gramo de esfuerzo en honor a la afición. De tal forma, no me caben dudas de que los resultados vendrán solos.

Ya lo dijo un hombre que comprendía mucho de esta vida: "Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa". Mahatma Gandhi.

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